Desde la perspectiva del puesto de trabajo, la realidad virtual ha ampliado enormemente la posibilidad de cómo podemos facilitar el proceso de aprendizaje. Estas plataformas permiten colocar a las personas en casi cualquier ubicación o situación imaginable, interactuando con elementos que de otra forma sería imposible tener en un entorno de aprendizaje.

Si aplicamos la realidad o tendencia de los modelos de aprendizaje del 70-20-10, el 10% de lo que las personas deben de aprender proviene de cursos formales; El 20% del aprendizaje informal, entre compañeros; y el 70% del aprendizaje es o será experiencial. Esto significa que las personas aprenden en el puesto de trabajo, prueba y error, y simplemente aprender haciendo.

VR brinda a las organizaciones la capacidad de crear entornos en los que las personas realmente aprenden haciendo sin riesgos implícitos. Es un aprendizaje impulsado por errores, donde se pueden cometer errores de manera segura y aprender sobre la marcha. En la mayoría de los entornos de aprendizaje empresarial, el aprendizaje experiencial suele ser el más difícil de ofrecer, pero siempre es el de mayor impacto. La realidad virtual permite que las personas puedan ver cómo reaccionarían en situaciones estresantes e identificar las brechas de rendimiento que se interponen en su camino.

La realidad virtual está cambiando la forma en que las empresas capacitan a sus empleados a través de estas ventajas:

  • Mejora de la seguridad.
  • Hace que el aprendizaje sea atractivo.
  • Ahorros de tiempo y dinero implantado a modelos elearning.
  • Permite prospectar e investigar tendencias.
  • Incremento de la Productividad.
  • Y sobre todo, y a fecha de hoy permite un aprendizaje integral de muy bajo costo.

Cuando la realidad virtual se hizo popular, se asoció con juegos y otros usos recreativos, grandes costes de los dispositivos y desarrollos, y por ello, el mundo empresarial no se lo tomó en serio. A pesar de que aún genera mucha publicidad relacionada con los juegos, la realidad virtual está resurgiendo claramente como un factor al que tenemos que prestar especial atención en el mundo empresarial.

Se puede disfrutar aprendiendo en muchos escenarios diferentes, simulando diferentes condiciones, y todos ello sin movernos. Seguridad, Industria, Servicios, Retail, Sanidad … su aplicación es clara y sencilla en todos estos ámbitos.

La realidad virtual ya no es una herramienta tecnológica de juegos sino una plataforma emergente para el aprendizaje empresarial. No todas las organizaciones tienen una necesidad adecuada para VR. El interés y el uso está creciendo entre las industrias HC, (de “alta consecuencia”), estas son industrias en las que las organizaciones enfrentan un alto nivel de requisitos regulatorios y de cumplimiento, como puede ser la industria aeroespacial, productos químicos, cuidado de la salud, manufactura, energía e inversiones / finanzas.

En definitiva, estamos ya con una solución de aprendizaje madura, de coste más asequible, y sobre todo, contamos ya con herramientas y tecnologías estándares que nos van a facilitar el desarrollo de aplicaciones VR totalmente adaptadas a nuestros requisitos y necesidades tanto funcionales, técnicas o presupuestarias.